20 de febrero de 2012

El heberprot-p revolucionó la medicina en pacientes con UPD

Esta ciudad recibió por estos días al Doctor José I. Fernández Montequín, especialista de 2do. Grado en Angiología y Cirugía Vascular, Profesor de la Universidad Médica en Cuba e Investigador del Instituto de esa especialidad en La Habana, líder nacional y más allá de nuestras fronteras en la clínica, relacionada con la aplicación del Heberprot-P, en pacientes con úlceras del pie diabético (UPD).

En el recorrido asistió a los pases de visita a pacientes ingresados en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, la consulta externa vinculada con este hecho que ha revolucionado el quehacer del personal de la Salud y sobre todo las perspectivas de los pacientes, ofreció sendas conferencias magistrales, siempre con la óptica de que no solo vino a compartir sus ideas sino también para aprender.

Y abundó: “Aquí se aprende mucho, por ser esta una provincia con una gran escuela en la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular, una gran Escuela de Medicina, con una tradicional y muy buena formación de sus médicos y una adecuada compenetración entre la atención primaria y la secundaria.

“Esa educación y esa continuidad siempre han estado presentes, por lo tanto, uno llega y ve cosas que puede incorporar y permite hacer mucho más eficaz la aplicación del Heberprot-P”.

El Profesor mencionó el propósito del Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de revisar en todas las áreas de Salud del país el comportamiento de la aplicación del Heberprot-P en los pacientes portadores de UPD, y así disminuir y de ser posible llevar a cero, algo muy difícil, las tasas de niveles de amputaciones mayores de miembros inferiores, aquellas por encima o debajo de la rodilla en la población con esta dolencia.

“La aplicación del producto ha demostrado, tanto a nivel nacional como internacional, que la tasa de amputaciones puede bajar a un 9 %, cuando la literatura mundial registra entre el 60 y el 80 %, por supuesto, sin tener en cuenta la utilización del Heberprot-P”, abundó.

Cuba nunca ha tenido esas tasas tan elevadas gracias a su sistema de Salud, que como sabemos llega a todos los ciudadanos por igual, por la tención primaria desarrollada y los mecanismos empleados a nivel de los hospitales, pero, explicó: “No podemos negar que en muchas ocasiones no habíamos reducido las tasas de un 49 o 50 %, siempre por debajo de la reportada internacionalmente, antes de la aparición del exitoso medicamento.

“Hasta el advenimiento de la aplicación de este producto farmacéutico cubano, único de su tipo a nivel mundial, fue que logramos que los pacientes portadores de una UPD adentrados en el programa se les pueda reducir la tasa de amputaciones y mejorarle su calidad de vida.

“Hemos visto en Camagüey el magnífico trabajo en las áreas de Salud en este sentido, incluso llevado a cabo también por el personal de enfermería y podología. En la atención primaria es sorprendente y lo que hacen los médicos en los dos hospitales cabeceras: el Manuel Ascunce Domenech y el Amalia Simoni, van a marcar un hito a la hora de llevar sus experiencias a eventos nacionales e internacionales en el futuro próximo.

“En octubre del 2012 tendremos otra cita de carácter internacional en La Habana y estamos seguros de que Camagüey va a ser uno de los territorios que presentará mayores y mejores resultados en este aspecto”.

Sus conferencias magistrales, entendibles hasta por quienes no somos especialistas en la materia, propiciaron que saliéramos convencidos de que la aplicación del Heberprot-P es una opción importante que reduce las amputaciones mayores de los miembros inferiores, esas que tanto influyen en el individuo por la discapacidad asociada, en su familia y en la sociedad toda.

Las conferencias estuvieron relacionadas con: Heridas de difícil cicatrización: un enfoque integral, con referencias mundiales; y La aplicación de un factor de crecimiento epidérmico humano recombinante en el tratamiento del pie del paciente diabético.

De acuerdo con su vasta experiencia el Profesor enumeró como principales situaciones influyentes en el retraso de la cicatrización de estas lesiones los factores psicosociales, como la pobreza, la soltería, la falta de sueño y la ansiedad, por eso, indicó, se precisa de la identificación del paciente con riesgo por un equipo multidisciplinario y que experimente métodos de curación que le demuestren su eficacia como ocurre con este producto.

Los costos por día de tratamiento a estos pacientes son elevados. “En los Estados Unidos, abundó, una úlcera de este tipo cuesta 20 mil dólares, en un país donde alrededor de 20 millones de diabéticos padecerán de una UPD.

“En Cuba el Heberprot-P es inyectado intralesión, está al alcance de todo aquel que lo necesite de manera gratuita y el afectado tiene la esperanza de curar en un período entre 56 y 120 días. No hay otro como él en el mercado internacional y es la medicina basada en la evidencia. Hoy es aplicado en 18 centros ubicados en países de la Unión Europea y es comercializado en casi 20 naciones”, puntualizó.

El Profesor Fernández Montequín aseguró que con la aplicación de otros productos que hay en el mundo demoran hasta seis meses en curar una úlcera de pie diabético o es fallido el intento; sin embargo, añadió: “Con este medicamento cubano, reitero, cubano, los resultados son bien diferentes.

“Fuera del país hemos encontrado que este tipo de paciente a veces es rechazado en muchos sistemas de Salud, en los hospitales no quieren tratar esas úlceras, no tienen camas para ingresarlos, algunos médicos quieren tratarlos manera ambulatoria sin condiciones, otros casos no consiguen respuestas porque, incluso, no hay esta especialidad muy bien desarrollada u organizada y esto hace que la persona sea atendida por galenos de diferentes ramas y obstaculizan la línea de tratamiento.

“El Heberprot-P ha dado una respuesta a muchos países. Recuerdo que en un país de América Latina había un servicio en que el paciente entraba con úlcera de pie diabético por una puerta y salía por otra ya amputado, allí se logró entrar con el producto y con un médico cubano y todo cambió para bien. Algunos cirujanos se quejaron ante la directora del hospital porque había disminuido su trabajo, hasta eso hemos encontrado.

“Por lo tanto ha sido una respuesta sólida, claro donde hay mayor organización todo fluye mejor, digamos en Argentina, con una buena escuela de Angiología y Cirugía Vascular el impacto ha sido muy bueno en un año. En unos 300 casos tratados no han amputado a ninguno.

Este producto revoluciona la respuesta y la esperanza de estos pacientes tanto en los países del tercer mundo como en los del primero, por ejemplo, en España se hacen los ensayos correspondientes en 18 centros del país con muy buenos resultados, para úlceras inclusive que no son tan graves.

“En Cuba tenemos sitios con cero amputaciones, como el hospital de Santiago de Las Vegas y en el municipio de Florida de aquí. Matanzas, Sancti Spíritus y Santa Clara, exhiben tasas de un 5 %”, comentó el doctor Fernández Montequín.

No obstante, el Profesor hizo hincapié en la promoción y educación de Salud que se requiere para evitar estas lesiones. La educación que pueda ofrecer el médico de familia, y el especialista y la enfermera, en cuanto a atender al paciente y a enseñarlo a cuidar de sus pies.

Hay que vigilar no tengan una dermopatía, una vasculopatía, una neuropatía, una deformidad de los huesos, porque cualquier cambio puede resultar la puerta de entrada para una lesión futura.

“Recordemos, insistió, que del 15 al 35 % de la población diabética hará una úlcera del pie diabético en cualquier momento de su vida, también que un 15 % de estos necesitarían de ser amputados. Antes con tasas muy altas de amputaciones, por lo tanto la educación sanitaria sigue siendo primordial.

“Es importante todo lo que dependa de educar al paciente para evitar que se complique. Cómo cuidarse los pies, cómo controlar la diabetes, cómo usar su calzado, cómo cuidarse el colesterol, hacer una buena dieta, hacer ejercicios diarios y no fumar. Son parámetros fundamentales para evitar eventos tan complicados, y así no llegar a la lesión ni al Heberprot-P, sería lo ideal”.

Fuentehttp://www.adelante.cu/index.php/sociedad/salud/9567-el-heberprot-p-revoluciono-la-medicina-en-pacientes-con-upd.html