19 de julio de 2016

Ejercicio, es una herramienta terapéutica

“Ejercicio, es una herramienta terapéutica”


Es la mejor medicina para llevar una vida normal y saludable y sus efectos benéficos se pueden verificar a nivel de “corazón, presión arterial, metabolismo, patrón de sueño, estrés, músculos y huesos, y un buen control de peso”, asegura el doctor Iván Darío Sierra Ariza, M.D, Ph.D, profesor Consultor Permanente de la División de Lípidos y Diabetes, Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia; Presidente de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD) y Director Ejecutivo d la Sociedad Latinoamericana de Aterosclerosis (SOLAT). 

Doctor Iván Darío Sierra, Presidente de ALAD
Uno de los elementos que forman parte del tratamiento de la Diabetes que, tal vez, les cuesta más asumir o iniciar a los diabéticos tipo 2, es el ejercicio. Siempre hay una excusa que impide ese difícil comienzo: que hoy me siento mal, un poco o muy enfermo; que tengo que trabajar; que las labores de la casa me dejan cansada y sin ganas de moverme; que necesito solucionar algunos problemas antes de comenzar y, finalmente, que mañana sin falta empiezo…”
Razones hay millones, incluso quienes están tomando medicamentos o inyectándose insulina, creen que con ello basta para mantener a raya la enfermedad y sus complicaciones.
Existen muchos ejemplos en todas partes, también en Chile, que corroboran que la realización de un ejercicio -que puede ser cualquiera que los médicos recomienden, previo chequeo (ver recuadro 1)-, sumado a una dieta equilibrada, es la mejor medicina. Incluso, dicen los expertos que hasta se puede evitar y aplazar la aparición de la Diabetes y, por consiguiente, llevar una vida completamente normal.
“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, dice un antiquísimo refrán que debieran hacer suyo todos los diabéticos. Mientras más demoren en dar inicio tanto al ejercicio como a la dieta, tienen menores posibilidades de tener una vida saludable y lejos de las enfermedades que tanto les complica la existencia a estos pacientes.

BENEFICIOS
Los efectos benéficos del ejercicio se pueden verificar a nivel de “corazón, presión arterial, metabolismo, patrón de sueño, estrés, músculos y huesos, y un buen control de peso”, asegura el doctor Iván Darío Sierra Ariza, M.D, Ph.D, profesor Consultor Permanente de la División de Lípidos y Diabetes, de la Facultad de Medicina, de la Universidad Nacional de Colombia; Presidente de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD) y Director Ejecutivo de la Sociedad Latinoamericana de Aterosclerosis (SOLAT).
Es así como su práctica constante “contribuye a la pérdida de peso, aún sin dieta; mejora el estado cardiorrespiratorio, aún sin pérdida de peso; reduce factores de riesgo cardiovascular y disminuye el riesgo cardiovascular, y a la reducción de la grasa corporal, con efecto en la grasa abdominal”, añade el especialista
El ejercicio es el “único agente antihiperglicemiante (evita el aumento de la glucosa en la sangre), hipolipemiante (reduce la concentración de lípidos en la sangre), es un inotrópico positivo (aumenta la resistencia vascular sistémica), antihipertensivo, cronotrópico negativo (disminuye la frecuencia cardiaca), antidepresivo, ansiolítico y reductor de peso”, asegura el doctor Sierra
Además, aumenta en12-18%  el cHDL y disminuye en 15% el colesterol total; en 13-15% de triglicéridos, en 5-10 mmHg  de presión arterial,  entre 0.5 - 1.5% de HbA1c y 30 mg/dl de glicemia.

BUEN ESTADO FÍSICO
“La obesidad es una condición desfavorable de salud, que se caracteriza por un incremento excesivo de la grasa corporal, originado por un balance energético positivo mantenido en el tiempo, explica el facultativo.
“Para mí es importante mantenerme en buen estado físico y delgado”, asegura y enfatiza que “hay que tener autoridad moral para recomendar un estilo de vida. No puedo decir: usted debe bajar de peso y yo soy gordo. Si uno lo puede hacer, la otra persona también…, porque yo no soy extraterrestre!”, añade.
“¿No tiene tiempo para hacer ejercicios? Evalúe bien su horario y busque espacios en los que pueda salir a caminar o hacer una pequeña rutina. Si no encuentra estos momentos, quizás podría pensar en levantarse un poco más temprano para empezar su día con una energizante sesión de ejercicios”, recomienda el médico.
“Lo saludable es bajar medio kilo a la semana. Y si logran bajar 5 kilos, eso es muy beneficioso para el organismo. Aunque está establecido que si una persona ha tenido un aumento de peso y lo ha mantenido constante por 5 años, será más difícil modificarlo. Si el médico toma a este paciente en la primera fase, el tratamiento va a ser más fácil y el organismo de la persona con dieta y ejercicio va ir respondiendo y bajará de peso”, asegura el doctor Sierra.
Un estudio denominado “Cardiorespiratory fitness, body composition, and all-cause and cardiovascular disease mortality in men”, de 1999, ha dado una respuesta a la pregunta de qué es más importante, ¿tener buen estado físico o bajar de peso?
La muestra en la que participaron 21.925 hombres, entre 30 y 83 años, realizado durante un periodo de ocho años, dio como resultado que hay dos veces más mortalidad en personas delgadas con mal estado físico que las delgadas con buen estado físico; dos veces, también, más mortalidad en delgados con mal estado físico que obesos con buen estado físico, e igual índice de mortalidad entre personas delgados con buen estado físico y obesos con buen estado físico.

PRESCRIPCIÓN RACIONAL DEL EJERCICIO
Cuando los pacientes recién diagnosticados escuchan del médico que deben hacer ejercicio, la mayoría piensa inmediatamente en un gimnasio, con pesas y las más diversas máquinas; en una determinada suma de dinero, generalmente elevada, que deberán pagar mensualmente y que, de seguro, los va a desfinanciar y, en fin, en todas las dificultades que ello conlleva. Y se agotan antes de empezar a realizar actividad alguna, por pequeña que ésta sea.
Sin embargo y aunque no lo crean, no es necesaria la práctica de deportes caros ni muy sofisticados para lograr los efectos deseados. Basta con sólo realizar el ejercicio más sencillo y normal, el que la mayoría hace en forma diaria y casi automática, que es mover las piernas, o sea, caminar.
“En general, se recomienda el ejercicio aeróbico, pero el anaeróbico ayuda a fortalecer la parte superior del cuerpo. Los regímenes que han encontrado beneficio con ejercicios han empleado entre 1.500 y 2.000 calorías gastadas en ejercicio por semana. Nunca menos de cuatro días a la semana en días alternos”, manifiesta el médico.
“Siempre debe prescribirse un mínimo de 30 minutos diarios de ejercicio, incluyendo tres a cinco de calentamiento y enfriamiento, que se puede dividir en dos sesiones de 15 minutos o tres de diez, pero… sin omitir el calentamiento y enfriamiento”, asegura el presidente de la ALAD.
El médico recomienda tratar de llegar gradualmente a la meta, esto es, trazar metas posibles; conseguir un compañero de ejercicio; colocar el ejercicio en la agenda como cualquier obligación, y usar ropa adecuada para el clima.

EJEMPLO DE CASO CLÍNICO 
El paciente es un hombre con Diabetes Mellitus tipo 2 de reciente diagnóstico, de 50 años de edad e Índice de Masa Corporal (IMC) = 30.
Se eligió un gasto de 1500 calorías/semana
Frecuencia Cardiaca (FC) máxima: 220 - 50 = 170
Intensidad escogida: Leve 60% de 170 = 102
Modalidad escogida: Caminar
Caminar 1 hora gasta 300 calorías
1500 calorías/7 días = 215 calorías/día
Duración: Si gastar 300 calorías demora 60 minutos (Tabla Gasto Calórico Aproximado),
para gastar 215 calorías ¿cuánto tiempo debe durar el ejercicio?
215 x 60 / 300 = 43 minutos
Frecuencia: entonces, el paciente debe caminar 43 minutos, 7 días a la semana,
cuidando que la FC no suba de 102.

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